Viernes, 15 12, 2017

La carga rápida va camino de convertirse en el nuevo 16GB de almacenamiento de Apple

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Si echamos la vista atrás un año, nos daremos cuenta de cuánto han cambiado las cosas en términos de almacenamiento base en iOS. Por aquel entonces, un analista vaticinó el fin del iPhone de los 16GB, algo que no tardó en suceder a partir del iPhone 7. Como dijimos en esa ocasión, el almacenamiento básico de Apple, pasó a dormir el sueño de los justos.

Ahora, incluso el iPhone SE tiene 32GB de almacenamiento de entrada. Los mismo que el iPad de 2017. Yendo un paso más allá, los nuevos iPhone empiezan con 64GB. Ahora que los 16GB están desterrados, hay otro elemento dispuesto a tomar su relevo: la carga rápida en dispositivos iOS

El origen de la carga rápida en iOS

iPad-Pro

Apple comenzó a dar soporte a la tecnología de carga rápida con el iPad Pro de 2015. Este modelo de 12,9 pulgadas cuenta con una batería gigantesca de 10.307mAh, para el que necesitamos unas 4 o 5 horas conectado a la corriente si utilizamos el cargador que viene de serie. La idea era que el usuario pusiera a cargar su iPad Pro durante la noche.

Como esto podría suponer un problema para algunos usuarios que necesitaran mayor velocidad, Apple incorporó esta tecnología. Con ella, el iPad Pro de 2015 carga la batería de 0% al 80% en una hora y media o alrededor de dos horas hasta llegar al 100%. Bastante menos tiempo que antes para un dispositivo con semejante batería.

El primer dispositivo iOS con carga rápida vio la luz en 2015, pero desde entonces se ha tratado de un accesorio opcional

Desde 2015, no hemos tenido noticias de dispositivos iOS que entraban a formar parte de este selecto y cerrado club. Hasta junio de 2017. Durante la WWDC, Apple presentó la nueva generación de iPad Pro de 12,9 y 10,5 pulgadas. Ambos con soporte para la carga rápida. Tres meses más tarde, el iPhone se unía a la fiesta con tres modelos: el iPhone 8, iPhone 8 Plus y iPhone X.

iPhone-8

De modo que a día de hoy, todos los dispositivos iOS de última generación soportan la carga rápida (a excepción del iPad de 2017). Hay que decir también que, aunque la carga rápida no es una característica imprescindible, sí que será una comodidad adicional para sus usuarios. Una que otros fabricante ya habían incorporado desde hace mucho tiempo.

Pero ese no es el debate. La carga rápida amenaza con convertirse en esos 16GB que llevan un año bajo tierra y tomar su lugar. La razón se encuentra dentro de la caja.

Soporte sí, pero vendido aparte

iPhone x

No hay que confundir la carga rápida con la recién estrenada carga inalámbrica del iPhone 8, iPhone 8 Plus y iPhone X. Aunque para disfrutar de ambas necesitas comprar accesorios aparte. En el caso de la carga rápida y como vimos hace unos días, el desembolso necesario es de al menos 88 euros si compramos los oficiales de Apple.

La compañía compartió hace unos días los requerimientos para disfrutar de la carga rápida en los nuevos iPhone, que son los mismos para los iPad Pro:

  • Un cargador USB-C de pared de Apple con 29W, 61W o 87W. El que viene en los nuevos Mac sirve perfectamente.
  • Un cable USB-C a Lightning, sirve tanto el de Apple o uno genérico que soporte la carga eléctrica de dispositivos.

Es comprensible que no todos los usuarios van a querer o necesitar de la carga rápida y por eso se vende aparte. Pero también es previsible que esa necesidad va a aumentar en el futuro, del mismo modo que los 16GB se nos quedaron cortos con el paso del tiempo. Si fuera de otra forma, Apple no se hubiera molestado en incorporar la carga rápida en ningún equipo.

carga-rapida-iPhone

Para agravar la situación, estamos viviendo en medio de la transición del USB-A al conector USB-C multipropósito. Eso hace que quienes compran un Mac portátil y un iPad o iPhone nuevos se encuentren con un cable USB-A en la caja del dispositivo iOS. Un conector que ya no pueden enchufar a su nuevo Mac.

La carga rápida no es una funcionalidad muy demandada en la actualidad pero es comprensible que si Apple la añade es porque espera que sí lo sea en el futuro

En algún momento, Apple va a tener que saltar con ambos pies tanto hacia la carga rápida como al mundo USB-C. En mi opinión, la compañía tiene aquí dos opciones:

  1. Incluir un cable Lightning a USB-C en la caja de los Mac portátiles nuevos. De esta forma, quien tenga un iPhone o iPad Pro podrá cargar de forma rápida gracias al cable y cargador que viene de serie en el Mac.
  2. Incluir el cargador y cable necesarios para la carga rápida en la nueva generación de dispositivos iOS y eliminar el antiguo de la caja.

Ambas tienen pros y contras. Por ejemplo, en el primero no todo el mundo que compra un Mac tiene un iPhone como terminal. El cable les sobraría por completo. En el caso del segundo, creo que existe un problema de tamaño con el cargador. El que viene de serie en la actualidad es extremadamente compacto, mientras que el de 29W es bastante voluminoso en comparación.

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Pero es que incluso si Apple diseñara un cargador más pequeño, estaríamos ante la misma transición de conectores de nuevo. Solo que esta vez sería en dispositivos iOS en vez de Mac. Todos los cables de carga y accesorios que hemos acumulado, tanto oficiales como de terceros, dejarían de servir. Y, sin embargo, este es el tipo de decisiones que hace Apple: dejar atrás lo viejo y que ya ha tenido su tiempo para abrir las puertas a lo nuevo y con un futuro brillante.

Esperemos que Apple no tarde en reunir el coraje necesario para dar este salto. Muchos usuarios de Apple le estamos pagando para que tome este tipo de decisiones de diseño y diga de nuevo "no".

 

Fuente: applesfera